lunes, octubre 08, 2007

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE MEMORIAS DE MARCOS ANA


Hoy, a las siete y media de la tarde en MADRID, en el CIRCULO DE BELLAS ARTES en la sala GÓMEZ DE LA SERNA se presenta el libro de memorias del poeta MARCOS ANA "DECIDME COMO ES UN ARBOL" Allí iremos con la int5ención de comprar este magnífico libro de un hombre ejemplar. Ya te iré desgranando su historia, cuando la lea. Tan sólo un dato, un terrible dato: 23 AÑOS ENCARCELADO POR EL RÉGIMEN.
Puedes oir la entrevista que le hicieron en la SER:ME PINCHAS DONDE PONE ENTREVISTA A MARCOS ANA. GRACIAS






Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: "El mar", "El campo…
Digo "Bosque" y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
… … … … … … …
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

3 comentarios:

Javier Das dijo...

uff.. que poema más potente...

lástima que me pille tan lejos Madrid y no me pueda escapar...

a ver si para otra vez..

intentaré buscar el libro..

Andrés dijo...

Todos sus poemas son realmente conmovedores.
Soy de Mexico, tuve la fortuna de conocerlo en paris, me ha regalado un libro con sus poemas y es un ser extraordinario, que digo, es un angel.
Desafortunadamente en Mexico no se encuentran sus libros.
Me encantaria tener su libro de memorias, OJALA Y PRONTO PUEDA CONSEGUIRLO.
Muy bien por esta informacion, EL blog es excelente. FELICITACIONES!

Carlos V dijo...

Decidme cómo es un árbol

Decidme cómo es un árbol' es el título del libro que narra la interesante biografía de Marcos Ana, un trotamundos que padeció las cárceles franquistas ni más ni menos que 23 años, despojándole de la plenitud de su vida.

Poeta y político comprometido con su país desde el exilio, este luchador de la libertad recurrió a esta frase en uno de sus poemas carcelarios para mostrar lo incomunicado que estaba del mundo.

Llevaba tanto tiempo entre rejas (de los 19 a los 42 años) que necesitaba que alguien le recordase algo tan básico como la figura de un simple y sencillo árbol.

Les explico esto porque hace unas semanas se celebró en Rafelcofer un concierto. Éste acaeció en un lugar que me trajo pronto recuerdos: la 'Plaça del Hort Tallat'.

Lo recuerdo porque hace ya muchos años el huerto que ocupaba dicha plaza era propiedad de mi padre. Una pequeña plaza que más allá de la significación personal, con el tiempo se convertirá en símbolo de lo que le pasa a la agricultura en La Safor.

Hace siglos era la caña de azúcar y las moreras que tanto enriquecieron a los Borja los cultivos que llenaban las riberas del Serpis. Ya en el XIX fue la viña y la próspera pasa las que ocuparon los bancales. La centuria pasada fue el tiempo de la naranja que tantos réditos y fortunas creó en estas tierras.

Ahora, en pleno siglo XXI, en que se supone que el ser humano es más inteligente que antes (repito, se supone), nos dedicamos a plantar cemento para pisos y adosados… ¿Qué plantarán nuestros nietos?

Cuando desaparezca esta última generación de llauradors ya no habrá quien les sustituya. Asistimos a la lenta agonía de un modelo de vida que se extingue lentamente sin que nadie haga nada para remediarlo.

Por no hacer no lo hacen ni los exportadores de naranja. Se contentan con traer el "oro naranja" en contenedores desde Australia o Sudáfrica y pegarles la pegatina de "denominación de origen valenciana". Mientras, los propietarios de los huertos callan.

Callan por las ganancias de las reparcelaciones que se han visto obligadas a aceptar ante la (provocada) caída de los precios.

Admitámoslo. El campo ha dejado de ser uno de los rasgos definidores de la identidad valenciana.

De aquí 20 o 30 años, cuando hayan desaparecido todos los llauradors, entonces cuando un niño lea el nombre de Plaça del Hort Tallat a ver quien es el valiente que le explica lo que era un huerto.

PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS EL JUEVES 15 DE NOVIEMBRE DE 2007:
http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20071115/safor/decidme-como-arbol-20071115.html