jueves, agosto 28, 2008

VUELTA AL TRABAJO


Silbando al trabajar. Cuando leas este post estaré empezando una nueva temporada laboral. Tenía ciertas ganas de volver a enfundarme el traje de cocina, el gorro para taparme esos pelos que gasto y la chaquetilla que vamos a ver si me cabe, pues algo hemos engordado, y volver a ver a los compañeros del trabajo. Pero, sobre todo, para cobrar la mensualidad del mes de Agosto, que ando peladito de pasta. Cada vez que se empieza algo se hace con ilusión, renovadas energías y motivos para darse al otro, a todos. Espero poder hacerlo esta temporada en mi trabajo. Seguro que si. Aparte de que trabajar te hace estar más activo y he estado vegetando mucho durante este mes, no parando, eso si, pero vegetando. Yo me entiendo. A partir de hoy ya no podré leer tanto y en este blog quizá falle el post diario alguna vez, pero espero seguir gozando con vuestras visitas y comentarios. En este otoño nos esperan muchas sorpresas. Y yo, a ver si me pongo las pilas (para eso me hace falta currar) e inauguro mental y físicamente otro de mis proyectos, aún cuando dos de ellos están en inminente llegada, a punto de materializarse en algo tangible. Este período de descanso ha sido muy especial para mí, comenzando por la visita a mi hermano David González a su ciudad gris, devorando libros de toda índole, compartiendo cenas y alguna borrachera con amigos, escribiendo en este post casi todos los días. Lo único que apenas he cultivado ha sido mi afición al cine, pues no recuerdo haber acudido a ver ninguna peli este verano, aunque alguna que otra he ido subiendo por completo a este blog que espero algún lector haya disfrutado. Bueno, después de toda esta parrafada sólo me queda armarme de valor, cambiar el chip, empezar a producir y volver a la rutina. Y daros, desde aquí, a todos un gran abrazo. Silbando al trabajar. No olvidemos nunca la alegría en el trabajo.

1 comentario:

Viktor Gómez dijo...

Querido Kebran:

Puestos en harina, mejor con buen talante y talento que lento y desalentado.

Si que va a ser un otoño rico rico rico, que diría el vasco, pero lo será más si podemos vernos y repetir alguna de las últimas.

Un abrazote,

Viktor